¡Hola! Como comenté en el vídeo anterior, estaba en Aragón para ponerme en el lugar de las personas con movilidad reducida, viajando por la comunidad conociendo los destinos con una silla de ruedas. Toda una experiencia.

El lunes 5 de mayo llegamos a Zaragoza y nos desplazamos a la Sierra de Guara. Allí tuvimos la primera experiencia en silla de ruedas con un paseo por Bierge. También visitamos la almazara de Ferrer. Allí probamos sus tres aceites: verdeña, alquezrana y negral. Todos virgen extra de oliva autóctona, un proyecto interesante.

Nos alojamos en la Hostería de Guara. Excelente trato. Gente preparada. Además, cenamos muy bien. Lo mejor, que en el desayuno sirven producto de la zona.

Al día siguiente tocaba una visita al Centro de Interpretación de la Sierra de Guara. Después, un paseo por un sendero accesible. Una vez más, tocaba ponerse en el lugar de las personas con movilidad reducida. Aunque le falta un puntito, han hecho un gran esfuerzo que se debe reconocer.

Para comer hicimos un rápido tapeo en el apartotel accesible Valle de Rodellar, en Rodellar. De allí, a Alquézar. No conocía el pueblo. Bonito y turístico en la misma proporción. Como llegamos pronto a Zaragoza, tuve tiempo de empezar a hacer uno de mis rankings.

Al día siguiente madrugamos para dar un buen paseo por Vera de Moncayo. Allí nos espera Andrés Omeñaca, gran guía. Después, visita a la Catedral de Tarazona. También estuvimos en su curiosa plaza de toros, formada por viviendas. No ahora tras varias reformas, sino de inicio.

Después de comer visitamos el Monasterio de Veruela. Muy interesante la cocina, ahora desequipada, pero estuvo bien imaginarse la distribución.

De vuelta a Zaragoza, tuvimos otra experiencia muy interesante. En el Confortel Romareda nos prepararon una cena a ciegas. Nos cubrieron los ojos y estuvimos toda la cena entre susurros que nos iban informando de los platos y la situación de cubiertos, copas y demás. Realmente vale la pena probarlo. Entrenar la empatía siempre es un ejercicio sano.

Al día siguiente el plan empezaba con una visita a Muel, para conocer su cerámica milenaria. De allí a las bodegas Care de Cariñena. Tras la visita, comimos en el restaurante situado en la misma bodega. Tienen una buena oferta de menús.

La última noche la pasamos en Teruel. Ya conocía la ciudad, pero siempre es interesante volver. Más si uno tiene ocasión de darse un paseo para conocer algunos de sus bares más representativos. Cenamos en uno de ellos. A ver qué os parece la selección.

Nº1 La Barrica. C/ Abadía, 5

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Ha sido uno de los locales más recomendados. No es un clásico, pero si siguen así, con el tiempo lo será. Son amables y atentos. Llegué sobre las diez y tuve que esperar para coger mesa. No me extraña, tiene una excelente oferta de medio bocadillo, caña y café por tres euros. Hay donde elegir, su bocata americano es de lechuga, tomate, jamón, queso y huevo frito. Muy completo.

Nº2 Bar Teruel. C/ Rubio, 4

BAR_TERUEL

Un buen sitio para conocer como se almuerza en la ciudad, todo elaboraciones propias. El local tiene un pasillo al entrar, al que le sigue la barra y, al fondo, un comedor bastante grande. Tras mirar las diferentes posibilidades que tenían en una vitrina sobre la barra, me decidí por la borraja rebozada y frita, servida cubierta con jamón de la tierra. Muy interesante, no lo había probado nunca. Con la caña pagué 4,20€.

Nº3 Bar Gregory. Paseo del Óvalo, 5

BARGREGORY_TERUEL

Está en el Paseo del Óvalo, que ofrece buenas vistas del paisaje. Son muy madrugadores. A las ocho ya estaba la terraza. Tienen una buena oferta de tapas típicas, ternasco, verduras a la plancha, oreja, huevos rotos… Me pedí lo que se conoce como delicia de Teruel, un par de tostadas con tomate, cubiertas con jamón de la tierra. Con el americano pagué 3,80€.

Nº4 La Parra. C/ Huesca, 8

LAPARRA_TERUEL

Allí sirven las bravas más conocidas de la ciudad. El local es minúsculo, cuadrangular, con tres mesas pequeñas y una barra en forma de ele con varios taburetes. Las bravas son patatas cocidas ahogadas en abundante salsa brava, probablemente a base de caldo y pimentón, engordada con harina. Las más picantes que he probado. Muy valientes. Con la caña y el pan pagué 4,10€.

Nº5 Confitería Muñoz. Pl Carlos Castel, 23

CONFITERÍAMUÑOZTERUEL

Está en la Plaza del Torico. Es un poco de todo. Tienda de productos típicos, panadería y pastelería. Me tentaron los suspiros de amante, un dulce típico de la ciudad a base de huevo, mantequilla, azúcar y queso, pero finalmente me decidí por un bizcocho de zanahoria que hacen allí. Muy esponjoso. Con el americano pagué 2,70€.

Horno Sanz. C/ Amalia 12

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Tienes varios locales en la ciudad, el más céntrico, en la calle Ramón y Cajal, no tiene cafetería, así que me di un paseo hasta la calle Amalia, donde se puede disfrutar de un café acompañado de sus elaboraciones. Allí sirven una versión mini de la trenza de Almudévar, muy dulce, y con una buena dosis de pasas y almendras. Con el americano pagué 2,70€.

La semana que viene, por fin, las bravas de Madrid. Espero vuestras opiniones. Abrazos.

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