NÁPOLES DÍA 3

Monte Vesubio visto desde Nápoles
Es mi tercer viaje a Nápoles y todavía no he cogido el metro. Y eso que dicen que la estación de Toledo es de las más espectaculares del mundo. A mí me gusta la calle y no me importa caminar. Además, en esta ciudad siempre descubres algo.

Mercato di Porta Nolana
Camino de La Masardona para probar su pizza frita, pasé por el Mercato di Porta Nolana, donde encuentras mil maravillas expuestas en la calle. No falta el pescado fresco y productos que pueden resultarnos curiosos, como las piñas. Es una pena, pero como turistas, el producto fresco de los mercados es de “mirar y no tocar” porque no te lo puedes llevar a casa para cocinarlo. Cuando ceden y se adaptan ofreciendo versiones para comer allí mismo, traicionan el concepto y se lo cargan, como ha pasado en la Boquería de Barcelona. En Nápoles, los mercados tradicionales resisten de maravilla.

La pizza frita en La Masardona
La Masardona es una institución. Abrió en 1945 y sigue siendo un negocio familiar especializado en pizza fritta, un plato humilde nacido en la posguerra, cuando los hornos eran un lujo y freír era más económico. Para la pizza fritta completa, estiran la masa muy fina y colocan encima ricotta, provola, ciccioli y tomate, junto con un toque de sal, pimienta y orégano. La cubren con otra porción de masa, sellan bien los bordes y la sumergen en aceite caliente hasta que se infla como un globo y queda dorada por fuera y cremosa por dentro. No es una comida ligera, pero sí uno de esos bocados que hay que probar sí o sí. Fui pronto y todavía no estaba abierto el comedor, así que la pedí para llevar y me senté en una especie de grada en medio de la calle.
Los que lleváis ahí mil años recordaréis que preparé en casa ciccioli, una especie de chicharrón napolitano. Como desayuno no es ideal, pero está muy rico.

Helado en Gay-Odin
No es que tenga mucho interés en las figuras del Belén, pero me pillaba de paso. Lo cierto es que tienen su gracia, son de una sofisticación increíble. Después de un desayuno raro tocaba un helado. Mennella, Fantasía y Gay-Odin tienen varios puntos de venta y las tres son buenas heladerías. Me apetecía chocolate y Gay-Odin es una chocolatería histórica, fundada a finales del siglo XIX por Isidoro Odin, un maestro chocolatero piamontés que creó uno de los obradores más emblemáticos de la ciudad. Es famoso su chocolate Foresta y también ofrecen helados, así que allí me planté. Cremoso y potente, muy rico.

PIzza de Pulled Pork en la Pizzeria Salvo
Hay muchas pizzerías históricas y algunas nuevas muy buenas. Eric Ayala me recomendó Pizzeria Salvo. Detrás del nombre están Francesco y Salvatore Salvo, dos hermanos que han convertido una tradición familiar de tres generaciones en una de las voces más respetadas de la pizza napolitana contemporánea. Todo empezó con su padre y su abuelo y con una idea muy simple: aquella pizzetta al pomodoro que comían de pequeños al salir del colegio. A partir de ese recuerdo, han desarrollado una pizza fiel a sus raíces pero con técnicas contemporáneas, investigación en fermentaciones y una mirada moderna. Su primera pizzería la abrieron en 2006 en San Giorgio a Cremano y años después ampliaron con un local en la Riviera di Chiaia. Hoy están siempre en las mejores listas de 50 Top Pizza. Está en la zona pija de la ciudad, que suelo evitar, pero los precios siguen siendo napolitanos. Una margherita clásica con tomates San Marzano DOP, fior di latte, aceite de oliva virgen extra Zahir y albahaca cuesta 6,20 €, increíble. Creo que me equivoqué de pizza: pedí una pulled pork. Los experimentos siempre me interesan más de lo que me gustan. Llevaba salsa de tomate ahumado, Pecorino Romano DOP, Parmigiano Reggiano, mayonesa de chipotle y pulled pork casero. La próxima vez pediré otra.

Margarita en L’Antica Pizzeria da Michele
Y para cenar, aunque sé que no es la mejor pizza de la ciudad, no podía irme sin visitar L’Antica Pizzeria da Michele, el Tempio Sacro della Pizza. Tiene sede en Barcelona, pero no tiene nada que ver. El local original de Via Cesare Sersale lleva sirviendo pizza desde 1870. Antes solo ofrecían marinara y margherita, pero ahora también preparan una cosacca, con tomate, pecorino y albahaca. Para beber, refrescos, agua o cerveza y no hay más, ¿para qué? Se ha situado en el top mundial de pizzerías artesanales, pero el resto de sedes no tienen nada que ver con la original: ni la carta ni los precios. Por una margherita y una cerveza pagué 9,50 €, una locura. La cola es eterna; lo mejor es ir a deshoras: sobre las cuatro, cambio de turno y queda vacía. Luego se vuelve a llenar, pero avanza rápido.

NH Napoli Panorama Hotel
Camino del hotel, el NH Napoli Panorama, dicen que el más alto de Italia, la panorámica del segundo día está grabada desde mi habitación en la planta treinta. Me encontré una heladería Mennella Il Gelato y no pude despedirme de la ciudad sin un helado de stracciatella y café. Qué final. Han sido tres días intensos en Nápoles; espero que hayan resultado interesantes.
ENTRADAS RELACIONADAS: NÁPOLES DÍA 1: Gastronomía napolitana y visita a Pepe In Grani

Todo empezó en 2007. Mi tío, que por entonces nos divertía con su blog «Desde Mi Cocina», me envío un vídeo de Robert Rodríguez. Resulta que el conocido director de cine, en los extras de sus DVDs incluía vídeo recetas. Se le veía en casa, preparando una cochinita pibil. Era un formato informal, directo y breve, pensé que algo parecido podría funcionar en youtube. Subí mi primer vídeo, una receta de tortilla de patatas, se hizo viral y aquí seguimos. Desde Tarragona, compartiendo recetas y experiencias gastronómicas de todo tipo.






RECETAS
RESTAURANTES
RANKINGS
