BAR RESTAURANTE CUGAT EN BARCELONA

Descubrimos el Bar Cugat por casualidad. Está cerca de la estación y los trenes Tarragona-Barcelona son bastante inconsistentes, así que es habitual que te quedes 20 minutos colgado por la zona.

Nos han cerrado el Emma, también el Wer-haus, así que, buscando un sitio para tomar un café, nos cruzamos con el Cugat, una antigua papelería que ahora es un café restaurante.

Lo primero que llama la atención es la decoración, grandes ventanales de madera, un espacio diáfano con mobiliario robusto y elegante, una barra espectacular, de madera y mármol blanco, techos altos con lámparas circulares, es como si siempre hubiera estado en esta esquina de València con Bruc, junto al Mercat de la Concepció.

Se entiende cuando Quim te enseña las fotos en su móvil del viaje a la feria de antigüedades que se celebra en el sur de Francia. Junto a su socio, alquilaron una furgoneta y se trajeron buena parte del mobiliario. La barra y el mostrador, son de una antigua farmacia y el resto lo han ido encontrando poco a poco. Estuvieron casi ocho meses de obras hasta que consiguieron lo que querían.

Siempre se está más a gusto cuando el local es acogedor, ahora, de lo que se trata es de comer bien. Difícilmente encontrarías una carta así fuera de Barcelona. Conservas y encurtidos para picar, tapas como la ensaladilla o las croquetas, ensaladas y platos clásicos como los canelones, el fricandó o los macarrones de la suegra. Supongo que han sido inevitables el tartar, el tataki o el ceviche. Signo de nuestros tiempos.

Qué mejor manera de empezar que un sencillo pan con tomate. Compran unas cocas de aceite y las abren por la mitad. Tuestan en el horno, sin humedad, para que quede bien crujiente y lo frotan con un tomate de colgar, finalmente, rocían con aceite de oliva virgen extra y acaban con un pellizco de sal.

El torrezno de Soria se elabora con panceta de cerdo adobada con sal y pimentón, después se cura en un secadero y se le da un primera fritura en origen.

Así que en el Cugat solo tiene que darle una segunda fritura, esta con más temperatura, par que queden dorados y crujientes.

Pocas cosas están tan ricas con una caña. Al ser algo salados, acabas bebiéndote dos, pero no es ningún drama.

Más de uno vez nos hemos desviado de nuestra ruta para subir hasta los bares de la Plaza Mayor de Soria y disfrutar de un par de torreznos, con lo flaca que está Ana, nadie lo diría, pero lo he visto con mis propios ojos.

El 20 de mayo el kilo dejó de ser definido por una pesa física y pasó a tener de base constantes universales que, por definición, son invariables. Creo que nosotros seguiremos usando la ensaladilla como modelo de referencia para hacernos una idea de lo que sirven en un restaurante.

En Cugat la preparan una tradicional, con patatas y zanahorias cocidas, huevo duro y una mayonesa que elaboran con una parte del aceite del atún y las anchoas en conserva. La acaban con unos filetes de ventresca de atún en conserva, micromezclum y un chorrito de aceite.

La esqueixada de bacalao la preparan con unos lomos que compran ya desalados. Les quitan la piel y desmenuzan o más bien trocean. Lo ponene en un bol y añaden unas alubias de Santa Pau, que cuecen ellos mismos, un tomate pera asado en el horno y un buen chorro de aceite de oliva. Mezclan bien y acaban con un poco de cebolla morada cortada en juliana y unas aceitunas de Kalamata.

Ana se puso fina de enaladilla. Poca textura, dado que está hecha puré, gana con la coca de aceite, que está bien tostada y le da crujiente al bocado. No es una gran porción, pero es más que suficiente, dado que es potente.

La esqueixada fue el plato que más me gustó. El bacalao en su punto de sal y el conjunto es armonioso. Los tomates dulces y ácidos y las alubias suaves y sabrosas. Un plato frío como pocos, ideal para estos calores.

Abren de lunes a jueves de nueve a doce y media, con menú de mediodía de una a cuatro. Viernes y sábado cierran a las dos y media, así que se puede alargar la sobremesa o acercarse a tomar algo.

La cocina está abierta con horario ininterrumpido a partir de la una, así que para los que comen tarde o los que cenan pronto es un sitio a tener en cuenta.

Curiosamente, ahora mismo lo que mejor les funciona es el menú de mediodía, probablemente por la cercanía al Mercat de la Concepció.

Los macarrones es uno de los platos que más éxito tiene. Los preparan con diferentes recetas, dado que cada cocinero tiene sus preferencias.

En esta ocasión, en una sartén con un chorrito de aceite, calientan una boloñesa que preparan con cebolla, zanahoria y apio que flambean con ron antes de sofreír, después carne de ternera o jabalí, en función de la disponibilidad, y tomate natural. Lo dejan a fuego lento durante ocho horas.

Los macarrones los cuecen al dente y los acaban salteándolos con la salsa. Finalmente, rallan parmesano por encima.

El fricandó lo hacen a la manera tradicional. Salpimientan y enharinan los filetes de contramaza de ternera, lo que aquí llamamso tapa plana, y los fríen ligeramente. Por otro lado, sofríen cebolla, zanahoria y puerro, añaden la carne y cubren con una botella de vino tinto, otra de blanco y algo de caldo. Cuando la carne está bien tierna la retiran y triturar la verdura, añaden unas setas, reincorporan la carne y lo dejan algo más de tiempo.

Separan en monodosis y, cuando llega el pedido, pasan por la sartén, con algo más de caldo de ave y unas ramitas de tomillo. Lo acompañan de unas patatas cocidas que después fríen en gajos.

Ya véis que, para dos, pedimos demasiado. Como siempre, se trata de que os hagáis una idea de lo que os podéis encontrar.

Con segundos tan potentes, nos hubiera bastado un primero para compartir. El fricandó tierno e intenso, los macarrones sueltos y sabrosos, con mucha salsa, menos dulce de lo que esperaba, se entiende su éxito.

Por el tipo de clientela y la carta, el Bar Cugat debería ser la norma. Una cocina sin pretensiones, bien pensada y ejecutada con profesionalidad. No es un local de moda, no hay florituras para instagram, es cocina de verdad.

Sin embargo, este tipo de establecimiento se ha quedado entre dos mundos, por un lado las franquicias, que cada vez son más y se presentan de mil maneras, y por otro los malos restaurantes, que se dedican a servir cualquier cosa a precios muy competitivos.

La pomada es una bebida típica de Menorca que se elabora con zumo de limón y Gin Xoriguer, una ginebra local. Como uno de los cocineros es de la isla, ha preparado una versión en forma de postres.

En la base del plato un crumble, después una crema de limón fría clásica, que elaboran con huevo, azúcar y mantequilla, además de limones, unos tacos de melón macerados en Gin Xoriguer y finalmente un granizado de menta.

El pan con chocolate, aceite de oliva y sal es un clásico. En la base del plato, un crumble, encima unas rebanadas de la coca de aceite bien tostadas y después la ganache, que elaboran mezclando nata con un chocolate al 70%, primero a 70 grados y después a 35, dejan atemperar y congelan. Acaban con aceite y sal. Tan sencillo como rico.

El crumble también se ha hecho omnipresente, tiene un punto estético, estabiliza los diferentes elementos del plato y además se come, así que se entiende. No son postres para salir del paso, están pensados y funcionan.

Dos licenciados en administración y dirección de empresas que trabajando en banca veían que sus vidas tendían a gris, decidieron poner color en un sector que solo conocían como clientes. No está nada mal lo que han conseguido. Cuando un negocio es un proyecto de vida, se nota.

Entradas relacionadas:
Gula Bar en Barcelona
Bar Velódromo en Barcelona




Bar Cugat Carrer del Bruc, 99, 08009 Barcelona


¿Te ha parecido este, un artículo 5 estrellas? Déjanos tu valoración:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Contacto lateral
close slider

Contacta con El Cocinero Fiel

Share This